Como mujer cuatro veces inmigrante y familiarizada con los efectos psicológicos del desplazamiento y del desarraigo, siempre he encontrado consuelo en las artes: la escritura, la lingüística, el teatro y el cine se convirtieron en los vehículos que me ayudaron a reconciliar a un alma joven e inquieta que anhelaba la libertad y la expresión personal, tras años bajo un régimen que lo dictaba todo, desde el código de vestimenta hasta la conducta pública, especialmente para las mujeres.

Mi obra Mimi’s Suitcase (La maleta de Mimi) representa la gravedad en lo personal de vivir un Irán completamente distinto del que recordaba a principios de los años 70 cuando mi familia y yo migramos a Barcelona. Cuando regresamos, después de la revolución, los “ángeles de Charlie” habían dado paso a consignas de guerra y a un estricto código moral social para el cual muchos de nosotros no estábamos preparados. Los jóvenes estaban buscando refugio en la cultura popular.

Como defensora apasionada de nuestra humanidad compartida y de nuestra unión, creo que las comunidades marginadas de cualquier origen cultural tienen mucho que compartir y muchas experiencias en común. Como storyteller internacional apasionada por la experiencia humana y promoviendo la conciencia de nuestra unidad compartida, me siento totalmente arraigada en mis propias experiencias como inmigrante que se preocupa profundamente por nuestra complicada situación común de comprensión mutua y de convivencia pacífica.

En Jiwar estoy profundizando en la exploración de estos temas como preparación para mi próxima gira de Mimi’s Suitcase en los EE. UU (seguida de otra internacional). Además, estoy investigando para mi próxima obra: una combinación de monólogos femeninos con el tema central común de la inmigración a lo largo de la historia reciente.tp://www.anabayat.com/