El punto fuerte de Jiwar es su magnífico espacio. La residencia se encuentra en una casa catalogada por el Ayuntamiento de Barcelona en una de las calles más animadas del barrio de Gràcia. Sin embargo, podemos encontrar también la calma retirándonos en el jardín, un auténtico oasis de paz y frescor. Este contraste entre el ambiente de la calle y la quietud del jardín es sorprendente.

El edificio fue construido en dos fases: la primera el 1886 y la segunda el 1909. Del piso sorprenden sus grandes espacios, sus acabados de madera, los relieves de yeso, las cenefas y los colores del cristal. Tiene un gran balcón que da a la calle y una galería que da al jardín.

La arquitectura de la casa y la distribución de los espacios están pensados para que el residente pueda tanto aislarse en su lugar de trabajo como socializar con sus compañeros y compañeras residentes en los diferentes espacios de convivencia que ofrece el apartamento. La cocina está totalmente equipada para poder preparar los platos de las diferentes tradiciones culinarias que pasan por Jiwar.

Los jardines de Jiwar son una excepción en la Barcelona víctima de la depredación y especulación inmobiliarias. Afectados por planos urbanísticos anticuados y zonas de equipamientos improbables, han podido conservarse vírgenes y libres de la presión especulativa. Son un verdadero oasis de paz y frescor en medio de la actividad trepidante de Gràcia, un lugar de reposo, meditación e inspiración. Al mismo tiempo, son un espacio ideal para las numerosas actividades públicas de Jiwar: encuentros, celebraciones, lecturas, exposiciones efímeras, recitales, etc. Debido a la benévola climatología mediterránea, el jardín está disponible para actividades y como zona de trabajo y descanso la mayor parte del año. El jardín consta de dos partes: el jardín antiguo de la casa o jardín de plantas, que pertenece a la tienda Olokuti, y el espacio abierto-huerto urbano, apto para experimentos performativos: ensayos, performances, etc. Desde el año 2013 el jardín está abierto a los compañeros de ARAPDIS, con quién trabajamos conjuntamente en el proyecto “El huerto de la Vila”, en que nuestro huerto se convierte una vez por semana en un espacio terapéutico, de intercambio y de socialización entre los usuarios de ARAPDIS y nuestros residentes.

 

LOS ESTUDIOS

Todas las habitaciones-estudio están equipadas con aire acondicionado-calefacción. Tienen una mesa de trabajo y, excepto la más pequeña, Gentil, son muy amplias. Hay cuatro, cada una de ellas tiene el nombre de una personalidad de la cultura catalana: Mercè Rodoreda (con el nombre de una de las más grandes escritoras en lengua catalana, 23 metros cuadrados) y Gentil (10 metros cuadrados y con el nombre del personaje del Canigó de Jacint Verdaguer (año 1.886) y con el nombre del Libro del Gentil y los tres sabios de Ramon Llull, año 1.276) dan al jardín. Llorens Artigas (con el nombre del gran ceramista compañero de Miró, de unos 25 metros cuadrados) y la suite Antoni Tàpies (sobre 45 metros cuadrados), dan a la calle y están protegidas por un sistema de aislamiento acústico. La suite tiene un estudio independiente privado y su propio baño. En total, hay tres baños completos en la casa.

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