Sarah Tortora (n. 1988) es una artista visual instalada en Filadelfia. Obtuvo un máster en Bellas Artes en la Universidad de Pensilvania en 2013 y ha colaborado como lectora de arte contemporáneo en el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia mientras estudiaba. Entre 2016 y 2018, Sarah ha realizado exposiciones individuales en NAPOLEON (Filadelfia, PA), GRIN (Providence, RI), Reynolds Fine Art (New Haven, CT) y CAS Arts Centre (Livingston Manor, NY). Sarah ha sido artista residente en la Escuela de pintura y escultura de Skowhegan, en la colonia MacDowell, en Yaddo y en la Escuela de Artes Ox-Bow, entre otros. Fue becaria de Alice C. Cole ’42 de Studio Arte en Wellesley College el curso 2015-2016 y el 2017-2018 fue artista en residencia durante un año como Coordinadora de Artes Visuales en el Vermont Studio Center.

La obra de Tortora incorpora con frecuencia el potencial imaginario de la escultura, incidiendo en una alineación corporal innata entre “delantes” y “detrases”. Estas esculturas, como soportes, se convierten en lugares de proyección: como facsímiles de objetos arquetípicos, impostores de iconos o signos que comunican la estructura de su propia presentación. Su obra acepta como premisa que cada monumento ecuestre es en realidad un caballo de Troya y que, consumiendo pasivamente arquetipos escultóricos, sentamos precedentes pasivamente en narrativas situadas de la historia.

En Jiwar, Tortora ha estado investigando y fotografiando formas en las que las imágenes y el texto, a través de la señalización pública, parecen chocar o desencajar la arquitectura modernista catalana. Está replanteando los procesos por los cuales normalmente ha hecho escultura (empezando por un objeto construido y adhiriéndole pintura) y, en vez de eso, empieza con imágenes para ser mostradas estructuralmente. Después de largos paseos por Barcelona cada día, Sarah ha estado aprendiendo por sí misma los procesos de grabado con relieves y de relieves de linóleo en su estudio de Jiwar.